Seguridad energética
Los retos globales no se pueden resolver de forma unilateral: La seguridad energética, la protección del medio ambiente y la lucha contra la pobreza sólo pueden ser llevadas a cabo conjuntamente y a nivel internacional.
Política exterior energética – también dentro del marco de la UE y el G-8
La cuestión de la seguridad energética cobra más relevancia para la articulación y configuración de la política exterior en vista de la creciente demanda de productos energéticos a escala internacional, de nuevas cooperaciones económicas regionales y de regiones potencialmente inestables. En este contexto los retos para Alemania y Europa son:
• Protección y la diversificación de las fuentes de abastecimiento de energía
• Intensificación del diálogo con los países suministradores, los de tránsito y los mayores países consumidores, especialmente los nuevos países industrializados
• Abogar por la observancia de los acuerdos internacionales sobre la protección del medio ambiente y del clima
• Promoción de la eficiencia energética y las energías renovables
• Promoción de la transferencia de conocimientos económicos y científicos de empresas alemanas e instituciones científicas en países socios
La consideración de estos factores exige una decidida política exterior energética y de protección del clima; el programa de las presidencias alemanas de la UE y el G-8 tuvieron en cuenta estas demandas de ajuste europeo e internacional: tanto el Consejo Europeo de marzo de 2007 como la Cumbre del G-8 celebrada en junio de 2007 se ocuparon de cuestiones relacionadas con la futura seguridad energética desde el punto de vista global.
• Balance de la Presidencia alemana del G-8 en 2007
• La cumbre de primavera del Consejo Europeo
Explotación de energía eólica (© H.-G. Oed)
Un abastecimiento energético seguro, económico y ecocompatible exige una política exterior energética activa
Una política climática sostenible y respetuosa con el clima no puede conseguirse dentro del marco nacional. La política exterior energética ocupa por lo tanto un espacio destacado en el proceso de la cumbre de la energía. Un grupo de trabajo dirigido por el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores y el Ministerio Federal de Economía se ocupa de los aspectos internacionales.
Asegurar el abastecimiento de gas fue el tema central de una cumbre de la energía celebrada el 3 de julio de 2007. En el futuro el gas natural va a jugar un papel todavía más importante en la combinación energética de Alemania y Europa. Como consumidor fiable y de envergadura Europa puede contribuir de forma esencial a fijar las reglas de juego si actúa unida. Se debe intentar consecuentemente lograr una diversificación de los países suministradores aparte de Rusia, sobre todo considerando los Estados de Asia Central, Algeria, Qatar, Angola y Nigeria. Las relaciones energéticas con socios como Noruega que han tenido buenos resultados van a intensificarse. También cabe destacar la diversificación de las vías de transporte, por lo cual el Gobierno Federal apoya la construcción de rutas de transporte alternativas como el gasoducto denominado Nabucco.
La Carta de la Energía como declaración política para el fomento de la cooperación energética entre el Este y el Oeste
La cooperación en el sector de la energía también traspasa las fronteras de la Unión Europea. En el año 1991, 52 Estados y la Comunidad Europea firmaron la Carta de la Energía como declaración política para el fomento de la cooperación entre el Este y el Oeste. El Tratado de la Carta de la Energía elaborado sobre esta base entró en vigor en 1998 y sirve como marco para las inversiones y el tránsito transfronterizo en el sector energético.
Hasta 2003 suscribió el Tratado un total de 51 Estados; 17 países y diez organizaciones internacionales participan como observadores. Rusia firmó el Tratado pero hasta el momento no lo ha ratificado.
Energías renovables, a escala nacional e internacional
Junto a un intenso fomento de las energías renovables a escala nacional, por ejemplo mediante la Ley de energías renovables, el Gobierno Federal también realiza esfuerzos en el contexto internacional a favor de la expansión de las energías renovables. Así pues, con la celebración de la Conferencia Internacional sobre Energías Renovables en junio de 2004 en Bonn, "renewables2004", se dieron nuevos impulsos a la expansión internacional de las energías renovables.
La Declaración Política aprobada por la conferencia define desde entonces objetivos políticos comunes con miras a promover energías renovables y se completa con un Programa de Acción Internacional en el que, además de los gobiernos, también organizaciones internacionales, empresas privadas y asociaciones se comprometen a realizar un total de 197 actividades concretas para el fomento de energías renovables.
En el marco del proceso de seguimiento de la conferencia se vienen llevando a cabo diversas actividades en paralelo. Así, por ejemplo, en junio de 2005 se fundó la red internacional REN21, que trabaja en el ámbito político en aras de una mayor expansión de las energías renovables. Conjuntamente con la AIE (Agencia Internacional de Energía) y otros países de la OCDE el Gobierno Federal está desarrollando en la actualidad mecanismos destinados a mejorar la introducción en el mercado de tecnologías energéticas renovables.
En noviembre de 2005 se celebró en Pekín la "Beijing International Renewable Energy Conference".
La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) será creada en 2009
Los retos globales no se pueden resolver de forma unilateral: La seguridad energética, la protección del medio ambiente y la lucha contra la pobreza sólo pueden ser llevadas a cabo conjuntamente y a nivel internacional. Las energías renovables desempeñan un papel clave en este contexto y su uso incrementado es necesario teniendo en cuenta el cambio climático y la restricción de los recursos convencionales. Con su Iniciativa para la creación de una Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el Gobierno Federal se ha fijado como objetivo acelerar el desarrollo mundial de las energías renovables.
Hasta la fecha no existe ninguna organización internacional cuyo objetivo principal sea asesorar concreta y exhaustivamente y apoyar a los países industrializados y en vías de desarrollo en el desarrollo de las energías renovables. Y es justamente allí donde interviene la IRENA: Una de sus funciones principales será ofrecer a sus miembros una asesoría en la creación y el desarrollo de condiciones políticas marco mediante las cuales se puedan fomentar las energías renovables.
Enlazando con la exitosa conferencia preparatoria de abril y los talleres del 30 de junio y 1 de julio de este año en Berlín, el Gobierno español organizó una conferencia preparatoria final para la IRENA los días 23 y 24 de octubre en Madrid. Allí, los cerca de 150 participantes provenientes de 51 Estados acordaron los Estatutos (texto del acuerdo) y los aspectos relacionados con la financiación de la IRENA. Además, también se decidió crear una comisión preparatoria (Preparatory Commission) como base jurídica para el inicio de la agencia en la fase comprendida entre la firma y la entrada en vigor, y se convinieron los criterios y procedimientos para la elección de la sede interina y del cargo interino de director o directora general. Con todo ello ya no hay nada más que aclarar antes de la fundación de la agencia. El gran interés mostrado especialmente por los países emergentes y en vías de desarrollo pone en evidencia la importancia que tiene el desarrollo de energías renovables para un abastecimiento energético sostenible a escala mundial.
La meta está ya muy cerca: La fundación de IRENA tendrá lugar cuando los Estados participantes firmen los Estatutos el 26 de enero de 2009 en la conferencia fundacional en Bonn. Ya al día siguiente, el 27 de enero, se reunirá por primera vez la comisión preparatoria en Bonn. Así, en su fase inicial IRENA ya podrá empezar inmediatamente su labor y realizar los primeros proyectos. A mediados de 2009 se determinará la sede provisional y se elegirá el director general provisional y después se irá configurando sucesivamente la organización de la agencia.
La IRENA tiene como objetivo prioritario acelerar a nivel mundial el uso general y sostenible de las energías renovables. Esta ambición global se manifiesta en toda una serie de actividades concretas. Éstas incluyen:
• El mejoramiento de las condiciones políticas marco para las energías renovables a través de una asesoría política concreta;
• El fomento del desarrollo de la transferencia de tecnología y conocimientos en materia de energías renovables;
• El apoyo al desarrollo de competencias (capacity building) en el área de las energías renovables.
Además, la agencia asesorará a los Estados miembros acerca de las posibilidades de financiación, los apoyará en su labor de relaciones públicas y fortalecerá la investigación política aplicada. La estructura de los miembros deberá ser lo más variada posible y los países industrializados y en vías de desarrollo deberán ser representados de la misma manera. La IRENA cooperará estrechamente con las redes y organizaciones existentes.
Más informaciones sobre la iniciativa del Gobierno Federal para la creación de la IRENA están disponibles en la página web:
La Agencia Internacional de Energía (AIE)
En 1974 se fundó la Agencia Internacional de Energía (AIE) con sede en París. Su objetivo principal consiste en asegurar el abastecimiento de energía en épocas de crisis. A estos efectos se convino en almacenar cantidades suficientes de petróleo y acceder a estas existencias conjuntamente en casos de crisis, así como reducir el consumo. Además, la AIE publica amplios estudios estadísticos sobre la situación en los mercados mundiales de la energía, velando así por una mayor transparencia y confianza. En el marco de la Cumbre del G-8 de julio de 2005 le fue encomendada a la AIE la aplicación de partes del Plan de Acción de Gleneagles sobre "Cambio climático, Energía limpia y Desarrollo sostenible" y la elaboración, entre otras cosas, de estudios y análisis en el campo de la eficiencia energética en los que, además de los países industrializados, se debe incluir también de forma explícita a los países en desarrollo y emergentes.
AIE (Agencia Internacional de Energía)