“Queremos conocer nuevos métodos de trabajo en la arqueología”
Aydogdy Kurbanov, científico turcomano invitado en el departamento euroasiático del Instituto Arqueológico Alemán en Berlín
Aydogdy Kurbanov, arqueólogo procedente de Turkmenistán, investiga en la sede berlinesa del Instituto Arqueológico Alemán (DAI) los misterios de los hunos blancos. Desde hace decenios la formación de redes internacionales constituye una de las líneas de actuación programática de esta institución, que se cuenta entre las mayores y más importantes de su género a nivel mundial. Aunque el trabajo de los arqueólogos se concentre en épocas remotas, lo cierto es que a menudo aporta nuevas perspectivas sobre la historia de un país y tiene por tanto también un efecto de afirmación identitaria.
Aydogdy Kurbanov reúne los conocimientos sobre un misterioso pueblo que dominó Asia Central entre los siglos IV y VI d. C., los heftalitas, también conocidos como hunos blancos. Sin embargo, no desarrolla su labor investigadora en las inmensidades del continente asiático, sino en Berlín, en el departamento euroasiático del Instituto Arqueológico Alemán (DAI). El arqueólogo turcomano, de 33 años de edad, está encantado de poder terminar en esta institución un trabajo de investigación con el que simultáneamente se doctorará, en 2010, por la Freie Universität de Berlín. “La posibilidad de trabajar sobre mi tema en Turkmenistán es prácticamente inexistente”, explica. Esto es así porque hay muy pocas piezas arqueológicas atribuibles a los heftalitas y en las bibliotecas de Turkmenistán resulta muy difícil acceder a las fuentes históricas indispensables para su investigación.
Al servicio de la cooperación internacional
Las monedas son prácticamente los únicos testimonios tangibles que existen sobre los hunos blancos. Kurbanov se ha convertido en un apasionado de la numismática porque en la vida de los heftalitas el dinero tenía una significación sólo equiparable a la de las armas. Llegaron como conquistadores desde la cordillera del Altai y obligaron a pagar impuestos a los pueblos sometidos. Nómadas en su origen, acabaron por fundar un imperio de expertos financieros. La biblioteca especializada del departamento euroasiático del DAI es una de las principales “herramientas de trabajo” de Kurbanov. No sin orgullo el Profesor Svend Hansen, director del departamento, la califica como “imán” de la institución, que ejerce una atracción irresistible sobre los arqueólogos dedicados al estudio de las civilizaciones euroasiáticas en todo el mundo. La biblioteca atesora 70.000 volúmenes al servicio de la cooperación internacional. A los fondos bibliográficos se suma el intercambio con los colegas, que Kurbanov considera un estímulo insustituible. El DAI es una de las instituciones líderes en el ámbito de la investigación arqueológica y con cerca de 250 empleados fijos se cuenta entre las entidades más grandes de su género a nivel mundial.
Nuevos métodos de trabajo en la arqueología
Aydogdy Kurbanov llegó a Berlín a principios de 2008 con una beca Georg Forster de la Fundación Alexander von Humboldt. Con casi dos años, es uno de los becarios más veteranos del DAI. La mayoría permanece uno o dos meses en la institución. Kurbanov procede del “State Institute of Cultural Heritage of the Peoples of Turkmenistan, Central Asia and the Orient” de Ashgabat. Su etapa en el DAI también la está aprovechando para conocer las tendencias y métodos más avanzados en el mundo de la arqueología. “Mi deseo es poder trasladar buena parte de los conocimientos que he adquirido aquí a otras personas en mi tierra.” Como colaborador del State Institute y también por su condición de asesor para otras áreas técnicas podrá hacer un uso óptimo de sus conocimientos y contactos.
La arqueología como factor afirmador de identidad
El DAI es conocido por su trabajo en muchos países del mundo, sobre todo también gracias a las famosas secciones de Roma, Atenas y El Cairo. Es la única institución subordinada al Ministerio Federal de Relaciones Exteriores y como tal mantiene desde hace decenios estrechos contactos con institutos científicos de todo el mundo, con lo cual también realiza una importante contribución al diálogo entre las civilizaciones. Gráficamente podría decirse que la institución sale al mundo pero al mismo tiempo se lleva el mundo a casa atrayendo a jóvenes científicos extranjeros de todas las latitudes. La etapa en la sede central de la institución en el barrio berlinés de Dahlem ofrece a los invitados la posibilidad de desarrollar una actividad de investigación y capacitación especialmente intensa. Lo que aportan a su vez investigadores jóvenes como Aydogdy Kurbanov a los científicos avezados del DAI queda patente en las palabras de la Dra. Barbara Helwing, directora de la dependencia del DAI en Teherán: “También nuestro propio punto de vista indefectiblemente está limitado. Por eso es tan importante para nosotros trabajar y mantener un diálogo con nuestros invitados.” Tampoco se le oculta el valor que tienen las excavaciones organizadas o patrocinadas por el DAI para la gente en muchos países del mundo, siendo así que la arqueología ofrece a menudo una nueva mirada sobre la historia del propio país. “Nuestra labor tiene”, afirma Barbara Helwing, “un efecto de afirmación identitaria.” Por eso, recalca, el DAI otorga relevancia a los denominados “proyectos faro”, en cuanto vehículos de conciencia histórica, y a la formación de jóvenes científicos en esos países.
Nueva mirada sobre la historia de Asia Central
Cuanto más tiempo se oye hablar a Aydogdy Kurbanov, más fascinante resulta la historia de los hunos blancos. Se mueve en un denso entramado de diversas fuentes de la India, Armenia, China y Bactria. Sus enemigos y vecinos cuentan mucho sobre los heftalitas. Cada pueblo que tuvo contacto con ellos los nombra y describe de manera distinta. Hablaban su propio idioma, no estando claro si era de origen persa o turcomano. ¿Eran en definitiva un pueblo muy belicoso que aherrojaba y expoliaba los territorios conquistados? “No, no es tan sencillo”, precisa Aydogdy Kurbanov. “Presumiblemente incluso fue un pueblo muy tolerante.” Allí donde gobernaban, velaban por unas condiciones de relativa paz y desempeñaban el papel de potencia protectora que respetaba las condiciones internas, la cultura y la religión. “Hacían las veces de tampón entre los imperios chino y persa.” Fueron para el conjunto de la región algo así como una importante potencia estabilizadora, que evitó guerras mucho más cruentas. El trabajo de Kurbanov ofrece una mirada totalmente novedosa sobre Turkmenistán y sus países vecinos en la alta Edad Media y sobre la época de los heftalitas.
Text: Reinhard Osteroth
"12 Worlds of Knowledge" is realized in cooperation with the DAAD (German Academic Exchange Service)
Datos a 31.10.2009